Lo primero que he pensado en cuanto pisé el suelo de mi casa ha sido: tengo que meterme en mi blog. Va a ser obsesión o algo jaja. Ahora me he sentado con un vaso rosa repleto de leche, mi pelo mojado y mi móvil para hablar con mi gran amiga Nella. Ahora supongo que me iré a la cama, porque ha sido uno de esos días movidos en los que solo he parado para comer. Me siento exhausta.
Recién duchada, con la barriga llena de leche, el pijama puesto y la grata sorpresa de haber recibido más visitas que ayer, ¿qué más puedo pedir?
No hay comentarios:
Publicar un comentario