El sábado por la mañana preparamos maletas (todas llenas de comida de todo tipo jaja) y nos marchamos a Rancho Texas. Llevaba tiempo sin ir (desde que era una renacuaja de diez años, quizás). Me lo pasé genial, aunque más que ver animales nos la pasamos en la piscina todo el día. Después a la playa y después a casa, llegué tarde por la noche y no pude conectarme para ni siquiera saludar porque mi cama me llamaba a gritos jaja.
¿Alguien se ha fijado en mi cara? jaja
El domingo me tocó otra vez levantarme relativamente temprano para empacar maleta y salir a Timanfaya y después a Playa Blanca, visita que se prolongó durante dos días y medio (nos quedamos allí hasta ayer por la noche). Fueron unos días llenos de golosinas, piscina y risas en general, aunque lo pasé fatal por la ropa, ¡no llevaba lo suficiente!
Antes de entrar a Timanfaya, decidimos montarnos en camello. Eramos tres más mi hermana, y como un camello costaba 6 euros, le preguntamos a una familia inglesa si querrían montarse con nosotros para estar completos.
Y después de Timanfaya, ¡piscina! Todavía no sé como no estoy negra, nos pasamos los tres días metidas en el agua, el primer día hasta las diez de la noche, ¡el agua estaba tan calentita!
Sí, la canasta para jugar al basket en la piscina, hace las veces de un buen flotador.
Ayer por la tarde, con motivo de nuestro último día en Playa Blanca, me decidí a hacer un bonito bizcocho de naranja con forma de corazón. Le faltó azúcar, ¡pero así se engorda menos! jaja















2 comentarios:
¿Me llevarás a ese rancho? JO YO QUIERO IR ):
Me das envidia, mamarracha ;_;
Iremos, tía, iremos
Publicar un comentario